La derrota del Manchester United por 0-3 ante el Bournemouth, el 25 de octubre en Old Trafford por la Premier League, dejó a Michael Carrick bajo presión. Tras ese golpe, Trivela reclamó su salida, pero también apuntó contra Jim Ratcliffe e Ineos por las decisiones sobre entrenadores y recursos que, a su juicio, contribuyeron a la crisis.
El pedido de destitución no equivale a una decisión ejecutada: después de las conversaciones del lunes 26 de octubre, Carrick continuaba al frente del equipo, sin que eso garantizara su permanencia futura.
Los argumentos contra la continuidad de Michael Carrick
Al 27 de octubre de 2026, el United ocupaba el puesto 16 de la Premier League, con siete puntos tras ocho partidos. Los resultados dimensionan el mal momento, aunque el diagnóstico de Trivela también se detiene en cómo compite el equipo.
El medio brasileño señala la falta de intensidad y sostiene que las dificultades para jugar sin balón ya habían quedado expuestas ante el Hull City en la primera jornada. Relaciona ese problema con un comentario que atribuye a Youri Tielemans: la pretemporada de Carrick estuvo centrada principalmente en el trabajo con pelota. La publicación cuestiona si esa preparación fue suficiente para las exigencias físicas de la Premier League.
La confianza del vestuario es el otro punto de su argumento. Trivela interpreta las críticas tácticas atribuidas a Bruno Fernandes, después de la derrota por 4-1 ante el Como en la Champions League del 21 de octubre, como una señal de fractura entre el entrenador y sus jugadores.
“Cuando un entrenador pierde la confianza de los jugadores, tengan estos razón o no, se vuelve casi imposible recuperarla, y permanecer en el cargo resulta insostenible”, sostiene la publicación. Esa es la conclusión que utiliza para pedir el final del ciclo de Carrick.
¿Por qué Ratcliffe e Ineos también están bajo cuestionamiento?
Trivela reprocha a la dirección una sucesión de decisiones que, en su análisis, impidió construir estabilidad. Como ejemplo, sostiene que Ineos habría decidido prescindir de Erik ten Hag al final de 2023-24, pero habría cambiado de postura tras la conquista de la FA Cup. También cuestiona que mantuviera a Rúben Amorim al cierre de 2024-25 para después despedirlo en enero de 2026.
Sobre Carrick, Trivela sostiene que Ineos no necesitaba convertirlo en técnico permanente al final de 2025-26 y reprocha que autorizara gastos significativos para respaldarlo. Considera que la dirección pudo haber atendido las señales preocupantes de su interinato antes de comprometer más recursos con su proyecto.
El contraste que plantea es económico: recuerda la insistencia de Ratcliffe en controlar el gasto y los despidos de cientos de empleados, mientras cuestiona el dinero destinado a decisiones sobre entrenadores que juzga equivocadas. No reprocha únicamente la elección de nombres, sino también el costo de sostenerlos y luego cambiar de rumbo.
Para Trivela, sustituir a Carrick no bastaría para resolver esas consecuencias. Su advertencia es que un eventual sucesor podría recibir un plantel que considera dañado y un presupuesto de transferencias aparentemente limitado.
En síntesis
- Pedido de salida: cuestiona la intensidad del equipo y la confianza del plantel bajo Carrick.
- Responsabilidad directiva: el reclamo también apunta a las decisiones sobre entrenadores y gastos de Ratcliffe e Ineos.
- Situación de Carrick: seguía al mando tras las conversaciones del 26 de octubre, sin garantía de continuidad futura.




















