Saprissa empató 0-0 con Alajuelense el domingo 1 de noviembre, después de preparar el clásico con cuatro jugadores fuera por lesión, uno suspendido y Pablo Arboine en duda. Ante ese panorama, Hernán Medford había puesto la mirada en quienes tenían menos participación: les tocaba responder ante la Liga, pero también mostrar que podían ser alternativas si el equipo los necesitaba en una instancia decisiva.
Antes del encuentro, expresó su confianza en los disponibles y les exigió que aprovecharan la oportunidad para demostrar por qué estaban en el plantel morado.
¿Cuáles fueron las bajas de Saprissa para el clásico?
Kendall Waston y Sebastián Acuña estaban fuera por problemas de rodilla: el primero tenía una lesión en esa articulación y el segundo, un esguince. Sebastián Padilla tampoco estaba disponible por una tendinopatía de rodilla, mientras que Orlando Sinclair era baja por una lesión muscular.
A esas cuatro ausencias se sumaba Gerson Torres por suspensión. El extremo debía cumplir su segundo partido de sanción tras la expulsión ante Cartaginés, por lo que su caso no correspondía al grupo de lesionados.
Pablo Arboine, en cambio, llegaba en duda después de salir lesionado frente a Luis Ángel Firpo. “Vamos a ver si se recupera”, había señalado Medford antes del clásico. El defensor no era una sexta baja confirmada.
El reto de Medford para los jugadores con menos minutos
El 31 de octubre, Medford dejó una exigencia directa para quienes debían tomar el lugar de los ausentes: “Los que están en Saprissa tienen que demostrar por qué están acá. Los que van a tener que jugar el domingo y que no han venido jugando mucho, también van a tener que demostrar por qué están en Saprissa”.
El entrenador vinculó esa respuesta con la necesidad de contar con alternativas para un eventual cierre de eliminación directa, sin dar por asegurada la presencia morada en esas fases.
“Es un reto bonito, un partido para decir: ‘Aquí estoy’. Estamos en la recta final y eso puede pasar en una semifinal y en una posible final, porque nada está asegurado”, expresó Medford.
No les prometía un lugar futuro; les planteaba una prueba ante el máximo rival.
Un día antes, el 30 de octubre, el técnico también había reconocido la irregularidad reciente del equipo y fijado su objetivo para los cinco encuentros que quedaban entonces: “Los mismos jugadores se autocritican y debemos tratar de que en estos cinco partidos eso cambie para terminar en primer lugar”.
En síntesis
- Antes del clásico, Saprissa tenía cuatro bajas por lesión y a Gerson Torres suspendido.
- Pablo Arboine estaba en duda, no descartado.
- Medford exigió una respuesta a los jugadores con menos minutos pensando también en posibles instancias decisivas.
- El encuentro ante Alajuelense terminó 0-0 el 1 de noviembre.




















