Unión Belemita, coalición política del cantón de Belén, exigió este jueves 22 de octubre de 2026 que Escorpiones FC deje el Polideportivo donde entrena su plantilla. El reclamo llegó el mismo día en que vencía el permiso temporal de uso y puso bajo presión la continuidad del equipo en su principal lugar de preparación.
La exigencia política no equivale a una orden municipal de desalojo. El conflicto también enfrenta al Comité Cantonal de Deportes y al Concejo Municipal por las condiciones jurídicas que permitirían mantener o terminar el uso de las instalaciones.
¿Por qué Unión Belemita exige la salida de Escorpiones?
La coalición cuestionó la permanencia del club en un recinto público mediante un boletín con un mensaje directo: “La sociedad no puede pretender que su permanencia continúe indefinidamente en instalaciones públicas mientras se acumulan cuestionamientos sobre la legalidad de los instrumentos que han respaldado su ocupación”.
Unión Belemita sostuvo que el Concejo Municipal nunca aprobó el convenio de 2021. Además, afirmó que, según lo expuesto en la sesión municipal 63-2026 del 20 de octubre, el Comité conocía desde enero dos oficios de la Dirección Jurídica municipal que cuestionaban su legalidad, sin informar oportunamente al Concejo.
“¿Por qué se ocultó esta información y quiénes deben responder por ello?”, preguntó el comunicado de la agrupación.
El Comité, por su parte, reconoció que incumplió el plazo de diez días hábiles que el Concejo le había dado para acreditar el fundamento jurídico que, a su juicio, permitía continuar con el uso. También admitió que no comunicó oportunamente la existencia del permiso y calificó esa omisión como injustificada.
El preaviso que reclama el Comité y la posición del Concejo
El desacuerdo tiene un antecedente inmediato: en septiembre, tras un criterio jurídico del día 21, el Concejo rechazó una propuesta específica de nuevo convenio entre el Comité y Escorpiones con Valores del Oeste S.A.D.. La devolvió para replantear la figura jurídica y sus condiciones, sin cerrar la puerta a otro mecanismo de uso.
La propuesta contemplaba hasta 75 horas semanales de utilización, espacios exclusivos y posibilidades de explotación comercial, a cambio de inversiones, mantenimiento, obras y otros aportes. Para la Asesoría Legal Municipal, esas prestaciones obligaban a determinar si correspondía un convenio de cooperación o una relación contractual sujeta a contratación pública.
Ante la discusión sobre la continuidad, el Comité pidió que el Concejo adoptara y notificara formalmente una decisión de no continuidad. Apoyado en su asesoría legal externa, invocó un preaviso de 365 días y advirtió que una salida inmediata podría generar responsabilidades civiles, administrativas y eventualmente penales para la Municipalidad, el propio Comité y los funcionarios involucrados.
El Comité basó esa posición en cláusulas del convenio de 2021 y en inversiones que, según afirmó, superaban los ₡164 millones. El plazo y las eventuales responsabilidades forman parte de su postura jurídica, no de una resolución definitiva sobre la salida del equipo.
En la sesión del 20 de octubre, el Concejo acordó solicitar al asesor legal Luis Álvarez una propuesta de respuesta al oficio del Comité para fijar una posición institucional y buscar una salida al conflicto. Ese acuerdo no resolvió la permanencia del club.
La respuesta de Escorpiones y el alcance del reclamo
Un representante de Escorpiones indicó a La Nación que el equipo no se pronunciaría por el momento porque el asunto debía resolverse primero dentro de la Municipalidad.
La disputa pone en cuestión el principal sitio de entrenamiento, no la participación del club en Primera División. Mientras se habilita el Polideportivo para la máxima categoría, Escorpiones utiliza para sus partidos los estadios Ricardo Saprissa, en Tibás, o Rafael Bolaños, en Alajuela.
Las ligas menores también utilizan el complejo, pero bajo un arreglo distinto: por ese uso, el club paga un alquiler al Comité de Deportes.
En síntesis
- Unión Belemita exigió la salida de Escorpiones al vencer el permiso temporal el 22 de octubre; no se trata de una orden de desalojo.
- El Comité invocó un preaviso de 365 días y el Concejo pidió asesoría para responder, sin resolver definitivamente la permanencia.
- El reclamo pone en cuestión el principal sitio de entrenamiento, no la participación del club en Primera División.



















