El Real Madrid elevó este 22 de septiembre su pulso con Javier Tebas mucho más allá de una simple respuesta por el debate arbitral. El club publicó un comunicado en el que exigió un nuevo liderazgo para LaLiga y colocó en el centro del conflicto una acusación de fondo: la presidencia de la competición, sostuvo, debe ejercerse con neutralidad.
La respuesta llegó horas después de las publicaciones de Tebas sobre las quejas arbitrales posteriores al derbi perdido por 2-1 ante el Atlético de Madrid. La posición del club es pública y directa, pero por ahora no hay una dimisión, destitución ni un procedimiento formal de sustitución confirmado.
El reclamo de Real Madrid contra la falta de neutralidad
En su comunicado, el Real Madrid calificó de “intolerable” que Tebas use su posición institucional para “descalificar y atacar” repetidamente al club, al que describió como “objeto permanente de sus ataques públicos”. La entidad no presentó ese malestar como un cruce puntual, sino como un comportamiento sostenido que, a su juicio, desborda el papel que debe cumplir quien encabeza la competición.
El punto más fuerte del texto fue el pedido de fondo. El Real Madrid reclamó un dirigente capaz de administrar LaLiga, desarrollar todo su potencial y cumplir con el deber elemental de la neutralidad. En esa misma línea, remarcó que la presidencia no es una propiedad personal, sino una función de gestión al servicio de los clubes que integran el torneo.
El club también cargó contra lo que consideró la intervención más grave de Tebas. En el comunicado sostuvo que fue “especialmente grave e incomprensible” que el presidente de LaLiga comentara un artículo de un periodista independiente y, además, se permitiera valorar la estrategia deportiva del equipo. Para el Real Madrid, ese tipo de apariciones daña la imagen de la competición y del fútbol español en el mundo.
El comentario de Tebas que detonó la respuesta
Javier Tebas había publicado primero, en medio del ruido por el arbitraje del derbi madrileño y de las quejas del Real Madrid posteriores a esa derrota. En sus mensajes rechazó de frente la idea de una conspiración arbitral contra el club y dejó la frase que terminó de encender el choque: sostener eso era “vivir en otra galaxia”.
Tebas también escribió que “es más cómodo señalar una conspiración que explicar lo que ocurre en el césped” y defendió que un error arbitral no demuestra por sí solo una trama contra un equipo. Su línea argumental fue clara: negó que existiera un trato dirigido contra el Real Madrid y cuestionó que el debate se desplazara desde el juego hacia una denuncia general sobre los árbitros.
En esa misma secuencia, el presidente de LaLiga añadió que ningún club tiene derecho a un arbitraje a la carta y lanzó otra pregunta con destinatario evidente: si los criterios arbitrales debían depender “de la facturación, las audiencias o el escudo”. Incluso después de reconocer que el Real Madrid es importantísimo para LaLiga, rechazó cualquier idea de que eso permita menospreciar al resto de los clubes, sus aficionados y su historia.
La respuesta oficial transformó una discusión por el arbitraje en un cuestionamiento institucional sobre la idoneidad y la neutralidad de quien preside LaLiga.
En síntesis
- Pedido de salida: El Real Madrid exigió un nuevo dirigente para LaLiga y vinculó ese reclamo con el deber de neutralidad.
- Detonante del conflicto: Tebas rechazó las quejas arbitrales tras el derbi y negó una conspiración contra el Real Madrid, incluso con la frase sobre “vivir en otra galaxia”.
- Alcance actual: La postura del club es una exigencia pública, pero no hay dimisión, destitución ni relevo formal confirmado.




















