José Francisco Molina, entrenador de la Selección de Honduras, no esquivó la pregunta sobre su responsabilidad por lo que ocurre en la Bicolor. “Sí, absolutamente. Soy el máximo culpable de todo”, respondió. El técnico asumió la responsabilidad general por el momento del equipo, sin anunciar una renuncia ni señalar una falta específica.
Honduras registró una victoria, un empate y dos derrotas en sus cuatro partidos de la fase de grupos de la Liga de Naciones de la Concacaf 2026. Ante ese panorama, el seleccionador reconoció aspectos por corregir, pero también defendió el trabajo realizado.
¿Qué le falta a Honduras para ganar, según Molina?
Para Molina, las dificultades para ganar pasan por la falta de contundencia en las dos áreas. Su diagnóstico no se limita a aprovechar mejor las ocasiones propias: también considera necesario evitar que los remates del rival terminen en gol.
“Necesitamos ser más contundentes en el área contraria”, explicó el entrenador.
“También necesitamos ser más contundentes en nuestra área”, añadió.
Molina acepta las críticas, pero defiende el proceso de Honduras
El peso de los resultados no quedó fuera de su respuesta. “Sabemos que la gente nos juzga por los resultados y lo aceptamos. Yo acepto las críticas que quieran hacer sobre mí, sobre el juego y sobre la Selección”, manifestó Molina.
Sin embargo, asumir esa responsabilidad no lo llevó a cuestionar el rumbo elegido. Consultado sobre qué haría diferente si tuviera que comenzar de nuevo, fue tajante: “Nada. Repetiría lo mismo. Creo que estamos en el camino y que la evolución de la Selección es clara en cuanto al nivel de juego”.
Esa defensa incluyó un reconocimiento: Honduras todavía no alcanza el nivel que pretende. El técnico dijo confiar en la capacidad del futbolista hondureño para adaptarse a su propuesta, aunque advirtió que algunos jugadores necesitarán más tiempo que otros.
Molina también distinguió entre ocho meses de proceso y cuatro semanas de trabajo con los futbolistas. Con esa diferencia sobre la mesa, pidió margen para seguir desarrollando su idea: “Nosotros vamos a tener la paciencia que necesitamos y ojalá la gente también pueda tener esa paciencia”.
Su expectativa sigue siendo ganar partidos y conseguir logros importantes con Honduras, pero no planteó un éxito inmediato. Aseguró que confía en alcanzar esos objetivos, “aunque quizá nos cueste un poquito de tiempo”.
En síntesis
- Responsabilidad: Molina se definió como “el máximo culpable de todo” por el momento de Honduras.
- Diagnóstico: El técnico pidió mayor contundencia para convertir ocasiones y evitar goles rivales.
- Proceso: Dijo que repetiría su trabajo y pidió paciencia, al distinguir entre ocho meses de proyecto y cuatro semanas con los futbolistas.




















