Una comisión independiente de la Premier League declaró culpable a Manchester City de 114 de los 115 cargos por infracciones financieras vinculadas a las temporadas 2009-10 a 2017-18. El fallo también abrió un frente político para Andy Burnham, primer ministro británico y exalcalde de Greater Manchester, por sus elogios a los propietarios del club y a sus inversiones en la ciudad.
Manchester City presentó una apelación contra la decisión. El club cuestiona las conclusiones de la comisión, mientras dirigentes políticos reclaman que Burnham publique sus contactos con los propietarios y representantes de Emiratos Árabes Unidos.
Qué resolvió la comisión y por qué Manchester City apeló
El fallo corresponde al procedimiento disciplinario de la Premier League, no a una condena penal. La comisión rechazó como falsa la explicación del club sobre el financiamiento de sus patrocinios y concluyó que había sido elaborada a posteriori para ocultar un esquema de financiamiento encubierto.
El City sostuvo que la decisión contenía «errores materiales claros, de derecho, principio y hecho». También defendió que había presentado un conjunto integral de pruebas irrefutables para respaldar sus posiciones. Esos argumentos forman parte de su impugnación del fallo, no de una decisión favorable en la apelación.
El punto de conflicto no es que una entidad estatal patrocine a un equipo: las reglas de la Premier League lo permiten. La controversia pasa por el origen de los fondos y cómo fueron contabilizados por Manchester City.
La Asociación de Fútbol de Inglaterra afirmó que la decisión tenía «implicaciones importantes para la integridad del juego» y que evaluaría sus consecuencias y actuaría cuando correspondiera. David Kogan, director ejecutivo del regulador independiente del fútbol inglés, señaló que el caso planteaba «cuestiones serias» y recordó que el organismo puede evaluar la idoneidad de propietarios, directores y ejecutivos, facultades que utilizaría cuando correspondiera.
Los vínculos de Manchester City con Abu Dabi
Propiedad, patrocinios y cargos institucionales son relaciones distintas. The Athletic documentó que el jeque Mansour posee privadamente la participación mayoritaria de Manchester City mediante Newton Investment and Development, una compañía registrada en Abu Dabi. Mansour es miembro de la familia real, vicepresidente y viceprimer ministro de Emiratos Árabes Unidos, además de medio hermano del presidente Mohamed bin Zayed Al Nahyan. Esos cargos no convierten su participación privada en propiedad estatal.
En el plano comercial, Etihad patrocina la camiseta, el estadio y el campus de la academia. El presidente de la aerolínea es designado por Mohamed bin Zayed. Otros patrocinadores incluyen a Etisalat, Experience Abu Dhabi y Aldar Properties, cuyo consejo preside Mohamed Khalifa, hermano de Khaldoon Al Mubarak.
Al Mubarak, presidente de Manchester City, también dirige Mubadala, preside el consejo de Abu Dhabi Commercial Bank, integra el de Abu Dhabi National Oil Company y encabeza la Executive Affairs Authority de Emiratos Árabes Unidos. Son conexiones institucionales relevantes para entender el alcance del caso, pero no prueban por sí solas responsabilidad gubernamental ni intervención política en el procedimiento.
La comisión identificó 949,94 millones de libras declarados en las cuentas por los patrocinios examinados, de los cuales 119,25 millones fueron pagados por los patrocinadores de Abu Dabi. Atribuyó los 830,69 millones restantes a Abu Dhabi United Group como financiamiento complementario.
El City rechazó esa explicación y sostuvo que el Gobierno de Abu Dabi había ayudado ocasionalmente a financiar los acuerdos. Los 830,69 millones no corresponden al monto total de las infracciones.
Etihad negó recibir subsidios del Gobierno de Abu Dabi y rechazó cualquier conclusión que la vinculara con acuerdos comerciales impropios. La aerolínea dijo que consideraba acciones legales contra la Premier League por las implicaciones dañinas de publicar los hallazgos, aunque no fue nombrada en la versión difundida con partes censuradas.
Por qué el caso genera preguntas políticas para Andy Burnham
Burnham fue alcalde de Greater Manchester entre 2017 y 2026. Al hablar de la posibilidad de perder a los propietarios del City, expresó: «Me preocuparía mucho perderlos». También los describió como «un socio enorme en la construcción del Manchester moderno» y agradeció a City Football Group y a sus propietarios el dinero invertido en el Etihad, el campus y la ciudad.
Ese reconocimiento a las inversiones quedó en el centro del cuestionamiento político. Anna Sabine, portavoz liberal demócrata de cultura, medios y deporte, exigió que publicara todas sus reuniones y conversaciones con City Football Group, Abu Dhabi United Group y representantes del Gobierno emiratí desde su etapa como alcalde, incluidos los beneficios de hospitalidad recibidos en el Etihad.
Sabine sostuvo que Burnham debía recordar que era «primer ministro de todos, no solo de Manchester». Legisladores conservadores también cuestionaron su respaldo público a los propietarios y plantearon si podía ejercerse presión política. Esas críticas no demuestran que Burnham haya influido en la comisión.
David Bernstein, expresidente de Manchester City y de la Asociación de Fútbol, aconsejó a los políticos mantenerse al margen. «Es absolutamente vital que este regulador independiente pueda actuar de manera independiente y sin interferencia política», afirmó.
Downing Street respondió que «el fallo inicial es serio» y que «no puede haber ninguna sugerencia de que alguien está por encima de las reglas». La oficina del primer ministro añadió que el proceso independiente debía seguir su curso, que su resultado debía respetarse y que los responsables de faltas probadas debían afrontar las consecuencias apropiadas.
El debate también llegó al ámbito tributario. Meg Hillier, presidenta del Comité del Tesoro de la Cámara de los Comunes, pidió a HMRC, la autoridad fiscal británica, garantías de que atendía la importancia y el interés público del caso. Además, preguntó si había solicitado una copia íntegra del fallo.
La BBC informó que Al Mubarak se reunió con el secretario de Negocios Jonathan Reynolds pocos días antes de la decisión. La conversación abordó defensa, seguridad, inteligencia y comercio entre Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos; el club no fue mencionado.
En síntesis
- Fallo disciplinario: Manchester City fue declarado culpable de 114 de 115 cargos y presentó una apelación.
- Vínculos con Abu Dabi: propiedad privada, patrocinios y cargos institucionales no equivalen automáticamente a propiedad estatal.
- Presión sobre Burnham: sus elogios a las inversiones generaron críticas y pedidos de transparencia sobre reuniones y hospitalidad.
- Posición de Downing Street: nadie está por encima de las reglas y el proceso independiente debe seguir su curso.




















