Barcelona supera los 1.000 millones de euros en ingresos, pero aún tiene pérdidas y prevé salir del Camp Nou en 2027-28

1h ago

El FC Barcelona cerró la temporada 2025-26 con un dato que cambia el tono de su crisis reciente: superó por primera vez los 1.000 millones de euros de ingresos. El propio club explicó que ese salto se debió esencialmente al aumento de los ingresos por el uso del estadio, a pesar de haber disputado parte del curso entre el Estadi Johan Cruyff, el Estadi Olímpic y varios partidos en el Camp Nou con un aforo limitado a 42.000 espectadores.

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Ese alivio, sin embargo, no equivale a una recuperación completa. Las cuentas del ejercicio también dejaron una pérdida neta de 18 millones de euros y un flujo de caja operativo negativo de 78 millones, dos señales de que el impulso del estadio todavía convive con una estructura financiera exigida por las obras y por el peso del proyecto Espai Barça.

Además, el calendario previsto de la remodelación vuelve a abrir una amenaza concreta para ese margen recién recuperado. El Barcelona contempla jugar fuera del Camp Nou al menos durante la primera mitad de la temporada 2027-28 y espera regresar en enero de 2028, una previsión interna que responde a la fase en la que debe instalarse la cubierta sobre la totalidad del recinto y el terreno de juego.

El Camp Nou abre margen, pero no resuelve toda la presión financiera

El nuevo Camp Nou no está pensado solo para vender más entradas. La apuesta fuerte del Barcelona pasa por zonas de hospitalidad, palcos VIP, el museo, espacios comerciales y actividades dentro y alrededor del estadio; es decir, por convertir el recinto en una máquina de ingresos mucho más amplia que la taquilla tradicional.

Por eso, el club proyecta que un Camp Nou plenamente operativo pueda generar alrededor de 450 millones de euros anuales, frente a unos 200 millones bajo la configuración anterior. Esa cifra sigue siendo una previsión, no dinero ya ingresado, pero explica por qué el estadio aparece hoy como la pieza central de su plan para recuperar capacidad económica.

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Dentro de ese modelo, el proyecto contempla aproximadamente 9.400 asientos VIP y esperaba activar el 75 % de ellos en marzo. Ese componente exclusivo es clave para entender por qué el salto financiero esperado no depende únicamente de llenar las gradas, sino de explotar mejor cada metro del recinto.

Como contexto secundario, el diario AS publicó que el límite de costo de la plantilla del Barcelona subió hasta los 582 millones de euros y que el club invirtió 184 millones en fichajes durante el verano de 2026. Esa cifra ayuda a ilustrar un mayor margen operativo, pero no prueba por sí sola que todo ese espacio nazca exclusivamente del regreso al estadio.

El traslado de 2027-28 vuelve a poner límites al gasto

La mejora pierde brillo cuando se mira el siguiente gran corte de la obra. El Barcelona prevé salir temporalmente del Camp Nou después de su último partido como local de la temporada 2026-27, momento en el que arrancaría la instalación de la cubierta sobre la totalidad del estadio y la cancha.

Esa fase puede limitar temporalmente la explotación completa del estadio justo cuando el club necesita ampliar ese rendimiento.

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El verdadero riesgo es que esa interrupción vuelva a limitar el margen de gasto, aunque todavía no existe una cifra confirmada sobre su alcance.

La deuda mantiene abierta la tensión del proyecto

El otro lado de la historia es la deuda que sostiene la obra. El Barcelona aprobó 510 millones de euros de financiamiento adicional: 300 millones para las obras del Camp Nou y 210 millones para necesidades operativas. Solo la ampliación destinada al Espai Barça eleva el techo proforma del proyecto de alrededor de 1.500 millones a unos 1.800 millones de euros.

Ese dinero extra no apareció por capricho. La ampliación se vinculó a un alcance mayor del proyecto, refuerzos estructurales adicionales, retrasos y al aplazamiento de los ingresos completos del estadio. Uno de los datos que mejor retrata ese desvío es que los refuerzos de la segunda gradería superaron las 3.000 intervenciones, cuando inicialmente se preveían unas 800.

También conviene separar conceptos. El nuevo techo de financiamiento no es lo mismo que la deuda ya asociada a la obra: al 30 de junio de 2026, más de 1.200 millones de euros estaban vinculados al Espai Barça. El estadio aparece así como la gran vía de crecimiento futuro del Barcelona, pero también como uno de los focos más pesados de su presión financiera actual.

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En síntesis

  • Ingresos récord: el Barcelona superó por primera vez los 1.000 millones de euros en 2025-26, impulsado principalmente por la explotación del estadio.
  • Mejora parcial: un Camp Nou plenamente operativo podría generar unos 450 millones de euros anuales, pero esa cifra sigue siendo una previsión y no elimina las pérdidas ni la presión de caja.
  • Traslado y deuda: el club prevé jugar fuera durante parte de la temporada 2027-28 mientras afronta 510 millones de euros de financiamiento adicional.
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