Celso Borges dio la campanada esta semana con el anuncio de su llegada a Alajuelense, una movida que dio de qué hablar en todos los medios nacionales e incluso algunos fuera de las fronteras. Al mismo tiempo se convirtió en el fichaje bomba del torneo en un pulso que ganaron los manudos contra su acérrimo rival, el Deportivo Saprissa.

El mediocampista pertenecía al Deportivo La Coruña de España, donde -desde setiembre de 2020- participaba de un segundo periodo en esta institucón, sin embargo, tras problemas financieros del club aunado a la mala situación económica provocada por la pandemia, el "Depor" decidió no tomar en cuenta al tico para continuar en sus filas, dejándolo sin dorsal para esta temporada en el equipo azul y blanco.

Tras la comunicación de su salida el volante conversó con La Voz de Galicia, medio de comunicación español, con quienes se abrió y dijo su sentir sobre toda esta situación. En dicha entrevista, Borges no reparó en agradecer su paso por el Depor "...estaba en un lugar al que le tengo un cariño terrible y me tengo que ir. Pero me voy con cariño, también. El de los compañeros, del nuevo cuerpo técnico, del personal del club..." señaló.

Borges indicó que toda esta situación de estar entrenando aparte y sin señales claras sobre su futuro lo afectó bastante, y aunque trató de concentrarse en lo deportivo, no fue suficiente: "Lo más duro ha sido la incertidumbre. Intentas que tu cabeza esté tranquila pese a lo que ves que está sucediendo, pero uno es humano. Decidí concentrarme en trabajar, en entrenar, que no hubiera queja."

¿Hay rencor por como sale del club?

A lo largo de su entrevista con el medio español deja muy claro que no tiene recriminaciones para con nadie, a pesar de que la parte final de su vínculo no fue lo deseado, Celso solo mostró agradecimiento. Al respecto dijo: "el rencor solo trae cosas malas. Encontramos la solución a la que se pudo llegar. No voy a salir de aquí disparando a nadie, he sido feliz y agradezco lo vivido (...) me he entregado en caída libre. Y me han correspondido. He tenido suerte, de verdad."

Narró algunas de las experiencias vividas en esta última etapa en el club e hizo alarde de su resiliencia en los momentos adversos, donde se mostró muy consciente de los vaivenes que tiene este deporte "hay que estar preparado para las malas y seguir con el pico y la pala (...) hay cosas que uno sufre. Pero nada ganamos quedándonos con eso.", destacó.

Con buen verbo e ideas muy claras, el dos veces mundialista apunto que regresa a su país porque es un fútbol que está en crecimiento y desea retomar su ritmo pero además porque es momento de pasar tiempo con personas importantes de su entorno quienes merecen tiempo y cariño de su parte; "...parte de la vida también consiste en pasarla con quienes lo merecen, con quienes han estado siempre ahí. Vuelvo a casa" apuntó.

Su último día

Borges sabía que el momento llegaría, su salida del club era algo que no podía detener, lo supo incuso desde antes que ocurriera, pero los días transcurrían hasta que el martes anterior finalmente llegó la hora. Era tiempo de partir de la que él mismo llama su casa. El tico contó cómo fue ese momento: "quise estirarlo un poco, quise llevarme el último vídeo mental de Abegondo. Las últimas fotos para mí. Por eso me quedé rematando un rato más. Exprimiendo hasta el final. Fue un acto más nostálgico que otra cosa. Ya sabía que me iba, el campo estaba vacío, la pelota sonaba mucho... Los últimos tiros. La despedida."

Celso estará en suelo costarricense el próximo fin de semana para incorporarse de inmediato con su nuevo club y ponerse a las órdenes del estratega Luis Marín para hacerle frente a los compromisos rojinegros.