Deportivo Malacateco se impuso en la final de la Liga Nacional en Guatemala ante Comunicaciones que llegaba sin dudas como el gran favorito. Pero detrás de este título se encuentra un gran responsable: Roberto Hernández. El director técnico de los Los toros que fue quien durante todo el torneo pudo conducir de manera correcta al equipo y además el encargado de tomar las decisiones más importantes. A sus 54 años, el mexicano se convirtió en el tercer azteca en ser campeón de la Liga Nacional en Guatemala. Con un equipo muy inferir en todos los sentidos, demostró que con trabajo y sacrificio hay más posibilidades de que los objetivos se alcancen. 

Roberto Hernández llegó a Guatemala en el mes de agosto de 2021 para hacerse cargo del Deportivo Malacateco y tan solo cinco meses después le dio el primer título en toda su historia al club. Y con ello, escribiendo su nombre en las páginas doradas de la institución para siempre. Recordemos que no solamente en esta final vencieron al gran favorito de local, sino que confirmaron su participación en la siguiente edición de la Liga Concacaf.

Roberto Hernández: historia de Malacateco

Pero esto va más allá de un simple título, Roberto Hernández al mando del Deportivo Malacateco dio lecciones en todos los sentidos. Desde su llegada sacó al equipo de los últimos lugares de la clasificación, avanzaron a la fase final, dejaron en el camino a Santa Lucía Cotzumalguapa, eliminaron al líder Antigua GFC, avanzaron a su segunda final histórica y en ella vencieron al campeón de la Liga Concacaf. 

"La verdad que fue sufrido como toda final. Sabíamos que teníamos una plaza difícil con un equipo contrario de los más ganadores del país y acostumbrados a estas instancias. Afortunadamente los muchachos creyeron y mantuvieron el cero atrás tras la ventaja en Malacatán. Estoy muy agradecido por el esfuerzo , la dedicación y la humildad que tienen para entregarse en el terreno de juego”, declaró Roberto Hernández para Tigo Sports. Sí, 4 meses y 8 días le bastaron al mexicano para volverse en leyenda en Malacatán.