Mauricio Pochettino se refirió públicamente al caso de Manchester City antes del partido de Estados Unidos ante Chile y, a través de un intérprete, dejó una advertencia de alto impacto: si se prueban los cargos, será muy difícil reparar lo ocurrido.
El actual seleccionador de Estados Unidos planteó que el problema no se limita a decidir un castigo, sino a las consecuencias competitivas e institucionales que, a su juicio, serían difíciles de revertir por completo. En esa línea, sostuvo que una eventual sanción no repararía plenamente lo sucedido durante el periodo señalado.
Pochettino explicó su postura con mayor dureza. Sostuvo que, si se confirma una vulneración de reglas de esa magnitud, ningún tipo de castigo permitiría reparar lo hecho, y añadió que algunos logros celebrados en ese tramo “quizá no fueron reales” y que otros resultados “podrían haber sido mejores”. Bajo su perspectiva, describió ese ciclo como una etapa en la que no existió justicia deportiva y expresó su deseo de que, al menos, el caso sirva para garantizar una mayor igualdad en el futuro.
El daño competitivo que Pochettino considera irreparable
La crítica de Pochettino unió dos planos: el deportivo y el institucional. Por un lado, sostuvo que sería muy difícil determinar un castigo justo ante la magnitud del caso. Por el otro, cuestionó dónde estaban los controles que permitieron que las reglas se infringieran a esa escala.
“Es justo preguntarse dónde estaban los controles para que las reglas se rompieran así”, planteó el entrenador. Por lo tanto, su advertencia no se limitó a Manchester City: también apuntó a la credibilidad de la propia Premier League, que quedaría gravemente dañada si esos cargos terminan probándose.
El antecedente de Tottenham que explicó su crítica
Pochettino vinculó su reclamo con una experiencia personal que todavía utiliza como parámetro para medir la dureza de los controles financieros. Recordó que Tottenham pasó 18 meses sin poder hacer fichajes mientras construía su nuevo estadio, porque no tenía margen económico para incorporar jugadores.
Aquella restricción, según explicó, representó una desventaja importante para un equipo que competía entre los mejores y que incluso alcanzó la final de la Champions League de 2019. Desde ahí nace buena parte de su molestia: aceptó limitaciones severas en un contexto de exigencia máxima.
Pochettino se preguntó por qué esos controles fueron tan estrictos con Tottenham y no con otros clubes, usando ese antecedente como base de su reclamo por reglas aplicadas de forma equitativa.
El caso que motivó sus declaraciones
El pronunciamiento del entrenador apareció en medio de la repercusión por el expediente financiero que involucra a Manchester City en la Premier League. En ese contexto, la cobertura periodística internacional informó que el club fue declarado culpable de 114 de 115 cargos por infracciones a las regulaciones financieras de la liga inglesa correspondientes al periodo entre 2009 y 2018.
Ese marco explica el tono de la reacción de Pochettino, cuyo foco estuvo en advertir que, si ese escenario se sostiene, el golpe no sería solo para un club, sino también para la percepción de igualdad competitiva durante toda una etapa.
En síntesis
- Advertencia de Pochettino: si se prueban los cargos contra Manchester City, ningún castigo repararía plenamente lo ocurrido.
- Controles de la Premier League: el técnico cuestionó cómo pudieron infringirse las reglas a esa escala y advirtió un daño a su credibilidad.
- El antecedente de Tottenham: recordó los 18 meses sin fichajes durante la construcción del estadio como ejemplo de restricciones financieras desiguales.




















