Leicester City necesitaba generar ingresos antes de incorporar jugadores durante el verano de 2026. Los Foxes pasaron cinco semanas bajo un embargo de fichajes que ya concluyó, pero que obligó a cambiar el orden de sus movimientos para reforzar la planilla.
La decisión financiera que limitó los fichajes de Leicester
La restricción estuvo vinculada al protocolo de control de costos salariales de la EFL, conocido como SCMP. Un panel independiente de revisión financiera determinó que las futuras distribuciones de la Premier League no podían utilizarse para aumentar la capacidad de gasto de Leicester dentro de ese cálculo.
La diferencia es importante: el club no perdió esos pagos ni dejó de recibirlos. Tener esos ingresos previstos no le permitía, por sí solo, avanzar con nuevas incorporaciones.
Cómo cambió el orden de las operaciones de Leicester
Primero había que ingresar dinero y después fichar. Esa condición tuvo un costo deportivo: Leicester perdió a varios futbolistas que tenía en la mira porque no estaban dispuestos a esperar. Conor Chaplin, Alex McCarthy y Wes Burns sí aguardaron para sumarse al equipo de Russell Martin. Las ventas de Jeremy Monga y Abdul Fatawu se concretaron a mediados de julio, en ese contexto de salidas previas a nuevas incorporaciones.
El mercado, de todos modos, estuvo lejos de quedar paralizado de principio a fin. Llegaron 16 jugadores y salieron 34, contando entre las bajas tanto préstamos como salidas de la academia. Hubo una renovación amplia.
El 66 % de los jugadores se incorporó después de iniciado el campeonato. John Lundstram, Emil Riis y Warren O’Hora estuvieron entre quienes llegaron tras el arranque. La concentración tardía de refuerzos también se reflejó en el partido ante el Bromley: cuatro integrantes del once titular habían firmado el último día del mercado.
No todos los movimientos tardíos respondieron necesariamente al embargo.
En síntesis
- Leicester estuvo cinco semanas bajo un embargo de fichajes durante el verano de 2026. La restricción ya concluyó.
- Las futuras distribuciones de la Premier League no ampliaban su capacidad de gasto dentro del SCMP; eso no implicó perder esos pagos.
- El club necesitaba generar ingresos antes de fichar: cambió el orden de sus operaciones, sin que se cancelara todo el mercado.




















