Hernán Darío Gómez reaccionó con una autocrítica extrema en declaraciones atribuidas a él tras el Guatemala vs. El Salvador y dejó bajo presión a todo su grupo con una frase durísima. El seleccionador salvadoreño habló de un retroceso severo en la Selecta.
El partido aparece programado en el Estadio Manuel Felipe Carrera de Ciudad de Guatemala.
La dura autocrítica de Hernán Darío Gómez
Gómez no buscó excusas. En la conferencia soltó una evaluación demoledora sobre el rendimiento salvadoreño: “Es un desastre, no tengo una explicación; lo que sí tengo claro es que ellos nos superaron, fueron superiores”. Después reforzó la misma idea con otra frase igual de contundente: Guatemala los superó “por todos lados”.
El técnico también dejó la sentencia que más ruido generó alrededor del cuerpo técnico: “Vengo acá por respeto a ustedes, pero no tengo nada que hablar. Nos tendrían que echar a todos mañana”. La frase reflejó frustración y presión interna, pero no confirmó su futuro.
Dentro de esa misma explicación apareció Nathan Ordaz, aunque Gómez rechazó convertir su nombre en la causa del golpe. El entrenador sostuvo que “con Nathan Ordaz o sin él, la goleada iba a suceder”, de modo que descartó que su presencia o ausencia explicara por sí sola el desenlace al que se refirió.
Ordaz no había jugado ante Martinica y se incorporó a la concentración el 27 de septiembre, por eso su situación entró en la conversación previa al duelo. Gómez, además, remarcó que la alineación presentada había sido la habitual y que el cambio se había dado contra Martinica, manteniendo el foco en una responsabilidad colectiva mucho más que en un señalamiento individual.
En síntesis
- Autocrítica extrema: Hernán Darío Gómez calificó la presentación de El Salvador como “un desastre”.
- Superioridad rival: El técnico admitió que Guatemala fue superior y que su equipo fue superado “por todos lados”.
- Presión sobre el cuerpo técnico: “Nos tendrían que echar a todos mañana” reflejó la frustración de Gómez.




















